Friday, January 26, 2007

un opio de otros mundos: Solveig von Schoultz

para no estorbar a mi propia lengua mientras eslabono un par de versos.
para acercarme con mayor dignidad a lo que pienso, tengo que leer y convidar lo leído. pues sí sólo escribo lo que yo escribo, dejo de lado a quien me convidó lo que ha escrito y leído y eso no es nada grato, así que una poeta finlandesa abre el pimer post del 2007...

La alegría

Por fin ella dejó de tratar de agradar
a quien no fuese dios o la muerte, ambos muy lejanos,
se permitió ser lo que era
(y como él decía)
una maldita vieja.
Se puso casi guapa del alivio
mandó a paseo el cuidado del pelo y de la ropa
decía lo que le apetecía.
Los hombres no eran más que niñitos
que alguien había parido alguna vez,
preocupaciones sobre todo, y el chupete de consuelo.

Conversación

Cuarenta años habían vivido juntos
y el lenguaje se había ido haciendo más difícil de entender
al principio habían sabido algunas palabras
luego se fueron contentando con movimientos de cabeza:
cama y comida.
Durante cuarenta años se las arreglaron así en su vida diaria.
Sus rostros fueron adquiriendo calma, la de las piedras.

Pero alguna vez aparecía un intérprete ocasional:
un gato, una puesta de sol extraordinaria.

Escuchaban con un destello de inquietud
trataban de contestar
eran ya dos mudos.

Zona privada

Perdonar porque uno olvida
sucede como en la naturaleza
donde hasta la rama más espinosa muere,
olvidar porque uno perdona
sucede en el territorio de dios
al que pocos tienen acceso.


Solveig von Schoultz (1907-1996) Nació en Borga. Trabajó como profesora en un instituto de Helsinski. Escribe poesía y novela y es considerada como una de las mejores escritoras de su generación que sigue a la gran explosión del modernismo de 1920.

(de la revista Efocarte)